San Miguel 2011
El 28 de septiembre, víspera de San Miguel Arcangel patrón de Ágreda, se teatraliza en sus calles una representación repleta de tradición y colorido. Se trata de la quema de "los diablillos", una recreación de la vida de San Miguel, vencedor del demonio por lo tanto del mal. Un grupo de señoras se encarga todos los años de la confección de los dos "diablillos" y del demonio, este último siempre ricamente ataviado. Los trajes se hacen de tela y se arman con alambre antes de vestirlos, colocándoles en su interior elementos pirotécnicos. Antes de prender la mecha, desde el balcón del ayuntamiento se lanza el cohete que anuncia el comienzo de éstas fiestas, y se prende fuego a los tres representantes del mal, a los "diablillos", colgados en mitad de la Plaza de San Miguel, son "ejecutados" con fuego mientras el ruido de la pólvora resuena por toda la plaza. Con los diablillos se queman, o al menos eso se pretende, las envidias, los malos humores y los rencores acumulados a lo largo del año. El 29 de septiembre dan comienzo las fiestas patronales de San Miguel, con encieros de reses bravas desde la plaza del Puente Caña hasta la del MErcadal, acompañados de capeas, charangas y verbenas, pues en ellas se recoge la tradición taurina que, ya desde la Edad Media, tuvieron muchas de las festividades de esta villa soriana.